Piel más hidratada, elástica y con aspecto saludable
El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra de manera natural en nuestra piel y en distintos tejidos del organismo desde el nacimiento.
Su principal función es retener agua, lo que permite mantener la piel hidratada, elástica y con un aspecto saludable.
Gracias a su alta biocompatibilidad, se integra de forma armoniosa en los tejidos, proporcionando resultados naturales y contribuyendo a mejorar los signos del envejecimiento.
Los efectos del tratamiento suelen mantenerse durante un periodo aproximado de 12 a 18 meses, según cada paciente.


¿Dónde se puede aplicar el ácido hialurónico?
El ácido hialurónico es un tratamiento versátil que permite mejorar distintas zonas del rostro de forma natural, adaptándose a las necesidades de cada paciente.
Se puede aplicar en:
- Labios: para aportar volumen, definición e hidratación.
- Surcos nasogenianos (líneas de la sonrisa): suaviza arrugas profundas.
- Líneas de marioneta: mejora el aspecto de tristeza o cansancio.
- Pómulos: aporta volumen y redefine el contorno facial.
- Ojeras: reduce el aspecto hundido y mejora la mirada.
- Mentón y mandíbula: armoniza el perfil y define el óvalo facial.
- Rinomodelación: corrige pequeñas imperfecciones de la nariz sin cirugía.
- Código de barras (labio superior): suaviza líneas finas.
- Hidratación facial: mejora la calidad de la piel desde el interior.
Cada tratamiento se personaliza para lograr un resultado natural, equilibrado y acorde a la estructura facial.
