¿cómo afecta la piscina y la playa a tu cabello?

Cuando empieces a disfrutar de tus vacaciones de verano verás que a parte de la inmensa felicidad y relax que nos aporta, nuestro pelo irá por otro camino y lo que en origen era un pelo sano y brillante se vuelve reseco e imposible de domar. ¿Las consecuencias? Todo aquello que te hizo disfrutar.

Rayos UVB y UVA

  •  Degradación la queratina del cabello
  •  pérdida de la proteína del cabello y del nivel lipídico
  • Aumento de la porosidad
  • Sequedad

Sal y cloro corrosivo

  • La sal deshidrata la fibra del pelo y fulmina con la capa de líquidos que la rodean y protejan.
  • EL cloro produce reacciones químicas con los alcalinos que se usan para los tintes.
  • La sal afecta al cuero cabelludo, obstruye el folículo y produce irritaciones.

Cada vez que te bañes en el mar o piscina, aclara con abundante agua dulce.

Humedad excesiva

  • Al evaporarse el agua acaba deteriorando la membrana celular del cabello.

¿ES NECESARIO PROTECTOR SOLAR PARA EL PELO?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que para cuidarnos de los efectos de los rayos solares (riesgo de padecer cáncer) está el uso de crema de protección solar de amplio espectro, con un alto factor de protección, en cantidades generosas y tantas veces como sea necesario. También recomienda cuidar los ojos con gafas de sol. Sin embargo, ¿qué pasa con el pelo? ¿Es necesario protegerlo?

El pelo es proteína muerte que tiene como la única parte viva la raíz, donde nace el folículo. Por esto, aunque «es una barrera natural para la piel del cuero cabelludo frente a radiaciones ultravioleta su exposición al sol no supone ningún riesgo para la salud, a diferencia de la piel. Sin embargo, igual que los rayos del sol envejecen la piel, también «potencian el fotodesgaste del cabello.

Efectos de los rayos solares en el pelo

  •  Degradación la queratina del cabello
  •  pérdida de la proteína del cabello y del nivel lipídico
  • Aumento de la porosidad
  • Sequedad

Los responsables de este deterioro son los rayos UVB y los UVA: Los primeros producen la de la pérdida de proteína del cabello y los segundos de los cambios de color.