¿Cómo afecta el tabaco y el alcohol a tu salud capilar?

Tabaco

Por norma general el pelo de los fumadores es de peor calidad. ¿La causa? La circulación sanguínea. Está demostrado que el tabaco produce vasoconstricción o estrechamiento de los vasos sanguíneos lo cual produce que los nutrientes no lleguen con normalidad a los folículos capilares.

Además, un estudio realizado por la universidad de Taiwan afirmaba que el tabaco destruye los folículos pilosos, interfiere con la circulación de la sangre y las hormonas en el cuero cabelludo, y aumenta en exceso los niveles de estrógeno. Como resultado, se comprobó que el tabaco puede acelerar la caída del pelo. Más concretamente, los que fumaban más de 20 cigarrillos diarios tenían un 134% de riesgo de alopecia que los que no fumaban.

Alcohol

El consumo excesivo de alcohol afecta al cabello de diversas formas, si bien sus consecuencias son básicamente dos: pelo sin brillo y seco.

El alcohol es un diurético, es decir, anima a visitar frecuentemente el baño y por ende puede provocar deshidratación. Recordamos que el ciclo de vida del cabello se asemeja mucho al de una planta, de tal forma que el riego es fundamental. Un cabello con poco riego, con un acceso limitado al agua, tendrá un aspecto seco.

Por otra parte, alcohol descontrolado en sangre es una aspiradora de vitaminas y minerales esenciales para el cabello. Para empezar, reduce los niveles de vitaminas B (especialmente de la B16, el ácido fólico), lo que provoca que haya menos glóbulos rojos y que, por tanto, la sangre transporte menos oxígeno; y también reduce la cantidad de vitamina C, necesaria para la formación de colágeno. El alcohol excesivo también reduce los niveles de zinc, un mineral importantísimo para la formación de la queratina, que es el componente esencial del pelo, y del colágeno. Perder todas estas vitaminas y minerales provoca un cabello débil y sin brillo.

Si te notas el pelo débil lo mejor es que busques la causa que lo produce. Estas pueden ser de lo más variadas: cambios hormonales, mala alimentación, enfermedades asociadas, algún medicamento, etc. Sea cual sea su origen, los profesionales de Clínicas Dr Pelo podrán hacer un diagnóstico adecuado de tu situación y recomendarte la solución que mejor se adapte a tu caso.

Octubre y noviembre, atento a la caía del pelo en otoño.

En estos meses es frecuente que nos alarmemos por la caída del pelo. Esta escena se repite año tras año y con ella la preocupación de estar sufriendo algún problema grave relacionado con la salud capilar. Sin embargo, en el post de hoy os daremos más información sobre este suceso que a priori, no debe preocuparte.

El pelo tiene fases de caída también conocida como telógenas y fases de crecimiento denominadas anágenas. Dicho esto, y teniendo en consideración que la fase telógena o de caía se produce en otoño e invierno, entenderemos que se trata de un proceso normal para posteriormente, volver a una fase de crecimiento.

El origen de la caía en esta época sigue sin entenderse correctamente. Los profesionales defienden que puede ser debido al daño que ha sufrido el pelo a lo largo del verano por exposición al calor y al sol o que simplemente, se debe a un proceso fisiológico equivalente al cambio de pelaje en los animales. Recordemos que somos mamíferos.

¿Cuándo debo preocuparme?

El indicativo para dudar de una posible afección viene pasado los 100 días. Si después de este periodo la caía capilar sigue a un ritmo elevado acuda a un profesional.

Si te notas el pelo débil lo mejor es que busques la causa que lo produce. Estas pueden ser de lo más variadas: cambios hormonales, mala alimentación, enfermedades asociadas, algún medicamento, etc. Sea cual sea su origen, los profesionales de Clínicas Dr Pelo podrán hacer un diagnóstico adecuado de tu situación y recomendarte la solución que mejor se adapte a tu caso.

 

VUELTA A LA RUTINA Y CAÍDA DEL PELO POR ESTRÉS

Tras las vacaciones llega el periodo más duro del año, la vuelta a la rutina. Ya sea al trabajo, al estudio o cualquiera de las responsabilidades la vuelta a nuestra realidad provoca estados de estrés y ansiedad.

Son números los pacientes que acuden en estos meses a nuestras Clínicas porque notan una caída del pelo bastante mayor a la habitual. La cusa se denomina efluvio telógeno y consiste básicamente en que el estrés citado anteriormente altera a los pelos que se encuentran en la “fase de crecimiento” y los sitúa en la fase de “reposo o telógena”.

Realmente aún no se entiende el complejo mecanismo biológico del ciclo del pelo, pero lo que sí se tiene claro es que el estrés lo altera y hace que los pelos entren en la fase telógena o de descanso.

Finalmente cabe citar que, aunque el efluvio telógeno no produce la caída permanente del pelo, su continuidad en el tiempo sí lo puede producir.  Es decir, la cronificación de estos estados de estrés y ansiedad sí pueden hacer que el pelo perdido no se pueda recuperar. El tratamiento psicológico y médico será la mejor solución para esta afección.

Si te notas el pelo débil lo mejor es que busques la causa que lo produce. Estas pueden ser de lo más variadas: cambios hormonales, mala alimentación, enfermedades asociadas, algún medicamento, etc. Sea cual sea su origen, los profesionales de Clínicas Dr Pelo podrán hacer un diagnóstico adecuado de tu situación y recomendarte la solución que mejor se adapte a tu caso.